domingo, 26 de enero de 2014

Pasar tiempo Juntas


Caminaban en silencio en dirección a la casa de la familia Kaioh. Haruka veía discretamente hacia adelante sin notar, o al menos no demostrando sentir, la mirada penetrante de la aguamarina a su lado. Sin emitir sonido, avanzaban en un silencio que estaba lejos de ser incómodo. Michiru sonrió. Y decidió por fín quitarse la duda.
-Haruka – ella volteó distraidamente a verla. - ¿Por qué rayos vinimos caminando hoy? - sus mejillas se pintaron con un leve rubor ante aquella pregunta. Se rascó nerviosamente la barbilla al tiempo que volvía la vista hacia adelante. - Siempre me pasas a buscar en algo que tenga ruedas asi sea una bici. ¿Qué sucedió hoy? - Ella no respondió, se limitó a intentar disimular una sonrisa nerviosa que se empeñaba en posarse en sus labios. Michiru se llevó una mano a la boca para cubrir su delicada risa. - Me haces pensar que la verdadera razón te da pena. - Comentó sin quitarle los ojos de encima. Pensó que se veía adorable con las mejillas levemente sonrosadas e intentando disimularlo. Sonrió y volvió la vista al frente sin decir nada más. Sabía que se lo diría tarde o temprano sin necesidad de presionarla.
Tal como lo había predicho. Haruka se detuvo en seco una cuadra antes de llegar a la casa. Michiru le dedicó una mirada curiosa al tiempo que la veía tomar una gran bocanada de aire.
-Has estado muy callada hoy. - le dijo rascandose la nuca.
-¿Te incomoda? - preguntó la aguamarina.
-No. - respondió ella fijando su mirada en la suya. - Al contrario. A tu lado, puedo hasta disfrutar los silencios. - Bajó la mano que mantenía en su nuca y la deslizó suavemente por el hombro de Michiru hasta llegar a su mano. Entrelazó lentamente sus dedos con los suyos y dio un paso hacia ella. La violinista sonrió ante el gesto y la imitó acercándose.
-No quise otra cosa... - empezó a decir fijandose en el oceano de su mirada expectante. - Hoy.. simplemente quería buscarte y pasar más tiempo contigo. -Ella sonrió ante la confesión. Sabía cuan dificil era para su compañera expresar sus sentimientos. - Siempre, la vuelta es tan rápida que no me da tiempo de observarte con detenimiento, de sentirte a mi lado. Hoy... sólo quería caminar contigo sin razón alguna. - Michiru sonrió y se limitó a acariciar su mejilla, intentando decirle a través de sus ojos que lo que sentían era mutuo. Haruka sonrió y soltó lentamente el contacto con sus dedos. La aguamarina deslizó la mano que posaba en su rostro desde su cuello hasta el primer boton de la camisa de la rubia, se acercó a ella e intentó alcanzar su boca poniendose brevemente en puntillas. Haruka cerró los ojos y recibió la delicada caricia que sus labios le propinaron. Michiru abrió sus ojos y sonrió.

-Siempre y de cualquier modo, es hermoso ver pasar el tiempo juntas. -  

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Simplemente es un blog donde podré postear las cosas que no tienen sentido. Lo que se me ocurra sin más.